Entre luchas y reflexiones.
El viernes 18 de Septiembre era un día con altas expectativas para el gremio de lxs Trabajadorxs Sociales, era el día destinado para hacerse oír, para manifestarse como la profesión crítica, popular y que resiste frente a las distintas opresiones que a lo largo del tiempo se le han ejercido al pueblo, era el dia para demostrar que los señalamientos del artículo El tiempo son falsos, el Trabajo social no es terrorista, ni forma “vándalos” y creer esto es deslegitimar la batalla de todxs lxs profesionales que se piensan más allá de lo asistencial, la teoría o la resignación silenciosa que contribuye a este sistema patriarcal y capitalista, que asfixia a la diferencia.
Una cantidad abrumadora de organizaciones sociales y personas del gremio manifestaron su inconformidad y por eso decidieron apoyar la manifestación del 18 de Septiembre por redes sociales, fue tal el nivel de planificar que se realizaron distintas reuniones vía virtual donde asistían en promedio 200 o más personas. De estas reuniones se plantearon distintos puntos de salida, pero tendrían el mismo lugar de llegada; la sede del Tiempo ubicada en AV. El Dorado calle 26 N° 68B-70. Todas ellas con el mismo objetivo, visibilizar el respeto que y apoyo que en estos tiempos de crisis aún más, debería tener nuestra carrera.
Por parte de la UCMC, se determinó como punto de salida la sede principal a las 9:00 am, con la idea de que asistiera un grupo bastante grande, comprometido en todos los ámbitos a defender la legitimidad de la profesión. Pero lamentablemente no fue así, por un lado los docentes mostraron su desaprobación, lo que hizo que varios estudiantes cuestionaran su asistencia, además dentro de ese mismo escenario organizaciones propiamente desde el área de Trabajo Social, plantearon un espacio bastante institucional, lo que se convirtió en un contrapeso para la movilización, dejando un sinsabor frente a la praxis por parte de profesionales en formación, los cuales manejaron cierto discurso en los diferentes espacios previos a la movilización entorno a la lucha y resistencia conjunta, dejando entre el tintero la materialización del mismo. Es bien sabido que la universidad realiza este tipo de actividades, no apoyan los movimientos estudiantiles, pero aún más, resaltar el hecho de que aún existe una presión por parte del cuerpo de docentes sobre el cuerpo estudiantil en cuanto a la situación académica, que no permite tampoco que se desarrollen de manera correcta.
Dada la escasa cantidad de personas de la UCMC se hizo necesario integrarse a otros grupos de otras instituciones que asistieron al parque nacional, lo curioso es que la asistencia también fue limitada, esto es doloroso, ya que ponen en duda dónde están todas esas voces.
En el Parque Nacional se desarrollaría una clase a la calle, con el fin de reconocer ante todo el valor del trabajo social y desmentir por completo por medio de la pedagogía estas acusaciones por parte de la institución policial y reproducida sin vergüenza alguna por el periódico el Tiempo, seguido de ello, la comunidad emprendió camino hacia El Tiempo.
Así pues, el 18 de Septiembre era un día con un objetivo claro, pero ¿Se cumplió? ¿Trabajo Social se hizo notar? Sinceramente no, puede que el discurso sea fenomenal, pero sólo se quedan ahí, estancado en palabras lindas y soñadoras en un aula o en una nota, sin embargo estas razones no son del todo válidas, porque algo es claro, las palabras sin praxis en el Trabajo Social -aplica para otras humanidades- no funcionan, acá no se trabaja con números, acá se piensa en función del bienestar humano.
Aunque sea desalentadora la noticia, por que es un llamado a la conciencia vocacional no podemos quedarnos ahí, en el lamento, en la reflexión o su defecto en el discurso. Colombia, está pasando por un momento de malestar social, las desigualdades se han notado más que nunca, al igual que las prioridades de este gobierno fascista que ante medios dice querer ser ambientalista, pero al mismo tiempo asesina a personas que se dedican a valorar y visibilizar las vidas en las zonas verdes.
Es cuestión de tiempo a que vuelva ocurrir otra razón más -aunque puede que ya existan- para salir a pronunciarnos, a marchar y alzar la voz, por qué nos estamos matando lentamente, esto no puede seguir así, puede que algunos no quieran hablar, no quieran ver ni siquiera el problema tan arraigado que tiene Colombia, pero por ellos no podemos para el diálogo, la protesta y las ganas de cambiar este platanal que habitamos.

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