¿Permitiremos que la historia se repita?

 



El viernes 4 de Septiembre de 2020, en el CAI San Mateo de Soacha, sobre las 2:00 p.m se produce el desgarrador evento que dejó como víctimas mortales a Cristian Gilberto Rincón, Juan David Rojas, Anderson Stiven Méndez, Óscar Alejandro Infante, Bernar Pineda, Yeison Conte, Cristian Rincón, Óscar Galindo y otra persona cuya identidad se desconoce.


Luego de una larga espera algunos de los familiares de estos jóvenes, quienes iban a visitarlos y llevarles alimento, se incomodaron porque no iban a poder ver a los detenidos, uno de los jóvenes al darse cuenta de lo sucedido decide prenderle fuego a una cobija en señal de protesta. Siendo hoy un misterio lo sucedido en la celda donde se encontraban, en cuestión de segundos el fuego se incrementó. La angustia llevó a que las personas, desde afuera, empezaran a romper los vidrios para tratar de apagar el incendio mientras lxs policías toman distancia y se apartan del lugar. Minutos después, lograron salir con la piel quemada. 


Se conoce que en el CAI había unos 20 jóvenes, algunos de ellos fueron trasladados a centros de urgencias pero a las pocas horas los médicos fueron notificando, una a una, a las nueve familias sobre la muerte de sus seres queridos. Se sabe gracias a los familiares que se encontró gasolina en los cuerpos de estos jóvenes, “Paciente con trauma térmico por combustión de gasolina con quemaduras del 40 por ciento y lesión de vía aérea...”, así lo dejaron por escrito en los reportes que les entregaron. 


Esta tragedia genera muchas dudas sobre cómo llegó la gasolina al cuerpo de estos jóvenes, no quisiera sacar conjeturas pero esto sólo aumenta mi odio hacia el sistema carcelario y el nefasto ejercicio de los deberes de lxs policías en nuestro país. Y,  como si no fuera poco, gracias a una de las madres, se puso en conocimiento que días antes les habían propinado unas golpizas y lxs policías sabían dónde pegar para no evidenciar maltratos. 


Una vez más se coloca ante nostrxs los problemas sistemáticos que parecen no tener fin. Hacinamiento en las cárceles que lleva a tener a los detenidos en una celda de un CAI, donde nuevamente hay hacinamiento, policías negligentes que permiten que ocurran tragedias, amenazas hacia las familias de las víctimas para no denunciar, procesos jurídicos lentos y sin resultados. Todo esto se pone sobre la mesa, pero qué vamos a hacer al respecto lxs colombianos, nos indignamos por redes sociales, protestamos un par de días, todo se calma aparentemente y un par de semanas, a veces días, después nos encontramos con una nueva tragedia donde perdemos hermanxs, hijxs, amigxs, primxs, padres, madres, abuelxs, tixs, etc. 


Como dueles Colombia y como duele el conformismo en el que vivimos, no me cabe en la cabeza cómo es posible que llevamos décadas sufriendo horrores, teniendo una historia marcada por la muerte y no nos levantemos en contra de este estado hegemónico, patriarcal y asesino. Sigamos el ejemplo de nuestrxs hermanxs latinoamericanxs y hagamos que los cambios sean reales y duraderos.


Hoy una vez más con el corazón les decimos que la digna rabia debe despertar por todxs aquellxs que no están y por aquellxs que vienen.  Fogarada Violeta esta con ustedes para acompañarles en esta lucha y para que sus voces sean escuchadas siempre que lo necesiten.


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